“Nemocón es una tierra a donde se llega para no regresar, porque siempre se la lleva enclavada en el alma, prendida en el corazón o retratada en la pupila”
Luis Antonio Orjuela Quintero. Historiador Nemoconence
Recostada contra la graciosa colina que guarda en sus entrañas la promesa de un futuro mejor, se levanta tranquila la población, con sus castizos tejados, con el verde follaje que vigila la placidez ecológica de su paisaje, con su parque principal y con su templo de reminiscencias coloniales, testimonio de la fe de un pueblo consciente de su pasado y seguro de su porvenir.
UBICACIÓN
Situada al extremo norte de la Sabana de Bogotá, en un fértil, apacible y bello recodo donde se estrangula con las serranías de Tausa, que separan este valle de la Sabana de Ubaté.
A 65 kilómetros de la capital de la República y unida a esa Metrópoli por el Ferrocarril Central del Norte y por carretera cuya construcción se inició en el Siglo de Oro de la Colonia, bajo el gobierno de Don Andrés Venero de Leyva, con el nombre de “Camino Real” y actualmente pavimentada en su totalidad y servida eficientemente por varias empresas que realizan el recorrido en una hora y media.
HISTORIA
No hay un dato concreto sobre el número de habitantes del pueblo Muisca. Aunque algunos cronistas, por acrecentar el valor sin par de los conquistadores, los hace subir a dos millones, otros, mas reales y por consiguiente de mayor credibilidad, señalan la población indígena en unos 700.000 habitantes, para la época de la llegada de los conquistadores.
Sus habitantes explotaban desde tiempos atrás sus ricas minas de sal gema; saturaban este mineral hasta convertirlo en salmuera y en gachas de arcilla cocida, producían por evaporación forzada por el cocimiento, aquellos panes blancos que habían visto los conquistadores.
La economía del pueblo, estuvo cimentada, de manera especial, en la agricultura, que fuera de producir los elementos indispensables para su alimentación, constituía la ocupación básica de sus pobladores.
Los principales y básicos cultivos eran: el maíz, papa, arracacha, tabaco, algodón, hibias, nabos, ají ahuyama y gran variedad de frutas.
Según la etimología NEMOCÓN significa “Rugido o Lamento de Guerrero” se lo atribuyen a los zipas porque era su sitio de reunión y en el deploraban con llanto y gritos lastimeros la derrota o la muerte de sus jefes.
UN DESTINO QUE LE ENCANTARÁ
Muchos años vagaron pueblos nómadas por estas cordilleras que bordean la altiplanicie andina. Tribus errantes, cazadoras y recolectoras de los frutos naturales, de donde obtenían el alimento cotidiano, depredadoras y luchadoras y así pasan los tiempos. Pero un día la necesidad los obliga a mirar el ambiente que los rodea, a detener la mirada en estas tierras fértiles y ensayan regar semillas y su instinto de observación y de conservación los conduce a sembrar y a esperar la cosecha y de nómadas errantes se convierten en sedentarios.
Un día descubren las fuentes saladas que brotan por estas laderas y con observación, llegan a crear métodos rutinarios para esas salmueras hasta convertirlas en esos panes blancos. Y es la sal el imán que atrae a las huestes de Quesada, que los aparta de su itinerario y los atrae a estas alturas andinas.
La mina de sal subterránea: consta de una estructura formada por tres niveles de los cuales uno está adecuado para visita turística. Comprende un área aproximada de 1800 metros cuadrados, se encuentra a una profundidad de 60 mts. En el interior se podrá vivir una experiencia cultural, actividades propias de los mineros, el método tradicional de explotación subterránea, se observan hermosas cascadas de estalagmas, la capilla de sal, en su altar está colocada sobre una roca de sal gema tallada por el minero David Rincón la imagen de la Virgen del carmen, protectora de los mineros, también se encuentra el corazón en cristal de sal extraída del tercer nivel, tallado por el minero Miguel Sánchez y el Museo Minerológico de Historia Natural de la Sabana.
Otros Atractivos
Templo Parroquial. Iglesia San Francisco de Asís, en cuya fachada terminada en 1889 participó el famoso arquitecto italiano Pietro Cantini.
Museo de la Sal o Casa del Encomendero. Ubicado en la cabecera municipal, esta famosa casa colonial ha sido cabildo, casa de gobierno, cuartel durante muchos de los conflictos que ha vivido el país. Allí se da a conocer la historia, cultura y el desarrollo histórico de la mina de sal del municipio.
Fuente Natural Diego Fallón. Denominada así como homenaje al poeta Diego Fallon, quien compuso un poema en su nombre “A la Fuente de NEMOCÓN”, sitio de abastecimiento de agua cristalina a la población, corriente subterránea, de la cual se dice, posee cualidades curativas por su pureza.
Parque principal y centro histórico, Hornos de Sal, Parque de la plazuela, parque de las siete leyendas, cerro de la virgen del Carmen, piscina municipal.
Y EN NEMOCÓN como en todos los pueblos de esta patria, el pasado nos sale al encuentro en sus tortuosos caminos, en los vetustos tejados de sus añosas construcciones, en el empedrado de sus calles sinuosas e imprecisas, en empolvados archivos , en las viejas torres de sus iglesias que con sus flechas nos señalan la ventura patria y en la memoria feliz de sus ancianos que en horas de solaz nos narran cuentos, consejas y leyendas.
Ahí pues queda Nemocón, esperando albergar a miles de visitantes y turistas, con la amabilidad de sus habitantes quienes son testigos y privilegiados de vivir en uno de los sitios turísticos más atractivos de Colombia y el mundo.
Rinconcito de mi patria,
Rinconcito encantador,
Donde el hombre se engrandece
Y se forma el corazón.
Jardincito colombiano
Que perfuma la ilusión
Es tu nombre muy bonito y te llamas NEMOCÓN
EFRAÍN OROZCO
Si desea mayor información puede visitar;
http://nemocon-cundinamarca.gov.co/sitio.shtml
http://www.colombia.com/turismo/sitio/nemocon/
http://www.informamos.net/030615/nemocon_mina_sal.htm
JUAN PABLO JIMÉNEZ GARZÓN